El Monumento Ya Existe

La Montaña de Tindaya en Fuerteventura, es una de las más antiguas de las Islas Canarias.

Está formada fundamentalmente por traquita,  siendo la única en todo el Archipiélago. Por eso es blanca y resplandece bajo los rayos del sol.

Por su forma piramidal, altitud y por el llano que la rodea, resulta igualmente peculiar.

La población aborigen tuvo en cuenta estas características físicas para sacralizarla, grabando en ella cerca de 300 siluetas de huellas de pies humanos orientadas al solsticio de invierno.

Es el mayor yacimiento rupestre del mundo de esta tipología. Se trata, pues, de una Montaña Sagrada. 

La población desarrolló cultos en ella, quemando alimentos, disponiendo piedras hincadas y enterrando a algunas personas fallecidas.

En la base se localizan otros importantes yacimientos arqueológicos de antiguos poblamientos así como en su entorno, cuya presencia se explica por su relación con la montaña, orientándose hacia ella.

Por sus valores naturales, la montaña está declarada Monumento Natural, además de Área de Sensibilidad Ecológica y Zona de Protección Especial para Aves.

Por sus valores arqueológicos debería estar declarada Bien de Interés Cultural, pero el Cabildo de Fuerteventura y el Gobierno de Canarias solo han declarado la cima, un trozo de tierra flotando en el aire.

 

PODOMORFOS

No tenemos datos de que fuera conocida la existencia de los grabados por los vecinos y vecinas de Tindaya, después de la Conquista, los redescubre Pedro Carreño Alonso en el año 1977.

Aunque hay lugares en el Norte de África Mayor con mayor cantidad de grabados podomorfos, posiblemente en Tindaya está la mayor concentración de podomorfos (como motivo único) a nivel mundial.

290 grabados, más de 300 según otras fuentes, distribuidos en casi 60 paneles. En estos últimos años se han identificado nuevos grabados.

Los grabados de pies están asociados a casi veinte depósitos de materiales arqueológicos (cerámica, fauna marina, restos de cabras, útiles de piedra, etc.), con amontonamientos de piedra que se encuentran en la parte media de la ladera suroeste de la montaña.

Los alrededores de la Montaña de Tindaya estaban muy poblados antes de la Conquista. En la base de la montaña, hacia el poniente existen los restos de un importante poblado de los antiguos majos, con casas hondas, talleres de lascas de piedra, corrales y otras construcciones de difícil significado. Hacia el sur y norte de la montaña existen otros pequeños poblados.

Utilizan la técnica de picado y en un caso la incisión, realizándose también abrasión (frotado sobre el picado).

Casi todos los grabados se limitan a dibujar el entorno, excepcionalmente se graba/ahueca el interior (huecograbados). En la mayoría se dibujan los dedos aunque hay unos pocos que no.

80% de los ñoños/apéndices se dirigen hacia el poniente, al oeste-suroeste (225-270º).

El patrón no es aleatorio; dedos dirigidos hacia puntos astronómicos significativos:

– ocaso solar del solsticio de invierno y su siguiente luna nueva

– lunásticos mayor  y menor

– ocaso luna llena siguiente al solsticio de verano

(Instituto Astrofísico de Canarias)

También los hay en muchos lugares del Norte de África (Atlas, Sahara, Tassili Nager, Sur de Argelia…) entre las culturas bereberes o amazigh, las representaciones de pies podían servir para ahuyentar malos espíritus, para enlaces matrimoniales, para administrar justicia o para poner en lugares de paso difícil.

En Fuerteventura también se hallan en Morro del Humilladero, Tisajoyre, Castillejo, Fraile, Pico de la Muda y Las Peñitas en Betancuria…

Se conoce la desaparición de 27 grabados podomorfos en piedras sueltas.

El último expolio fue el de un panel con 4 podomorfos (de los más hermosos que se conocían) la primera semana de septiembre de 2011. Este panel ya había sido objeto de un intento de robo y fue fracturado unos meses antes.

También están desapareciendo, por otro tipo de daños (procesos erosivos, graffitis recientes, visitas incontroladas, daños medioambientales, instalación de las plataformas para realizar los sondeos, tubos de impulsión de agua, circulación de 60 obreros diariamente durante las prospecciones).

Hay paneles con “problemas de estabilidad, exfoliación y desprendimiento de la roca base”. (Departeamento de Patrimonio Histórico del Cabildo de Fuerteventura)

En la actualidad siguen desapareciendo y deteriorándose.

GUANIL COLECTIVO